Almacén F-1

Presente, pasado y futuro del deporte del motor

GRAN PREMIO DE AUSTRALIA 2019: BOTTAS SE REIVINDICA A LO GRANDE

Tras meses de espera, trabajo, entrenamientos y presunciones, la Formula 1 comenzó la temporada 2019 en el circuito de Albert Park, emplazamiento tradicional de inicio del campeonato desde 1996, salvo contadas excepciones.
Lamentablemente, toda la emoción previa se veía empañada por la repentina muerte del director de carrera desde el año 1997, Charlie Whiting, el jueves en el mismo Melbourne. Sin duda, Whiting tenía el puesto más conflictivo y desagradable del campeonato: tomar decisiones en las pistas y en las carreras, sancionar o permitir. Eso nunca podía gustar a todos, ni a los implicados ni a los aficionados, pero su trabajo fue siempre honesto y durante veintiuna temporadas logró domar –y hacerse querer y respetar- a los pilotos más egocéntricos del planeta. Se le va a echar mucho de menos, mientras la FIA ya busca un sustituto.
La otra gran novedad, más allá del cambio normativo relativo a la aerodinámica –y que en los test de pretemporada los pilotos anunciaban que no tenían prácticamente el efecto deseado de poder rodar cerca del monoplaza de delante para facilitar los adelantamientos-, fue la aprobación casi a última hora de la concesión de un punto extra al piloto y equipo autor de la vuelta rápida en carrera. Concesión con limitaciones, puesto que sólo será válido si el autor termina entre los diez primeros, con los que los mejores serán los más beneficiados por esta norma. Norma que no es nueva, ya que durante muchos años, la vuelta rápida había sido premiada, aunque para eso tenemos que remontarnos a los inicios del campeonato del mundo de conductores de F1.


VIERNES
Los entrenamientos libres más esperados del año y seguramente los más confusos son los de Australia. Esperados porque comienza el año deportivo, pero confusos porque la pista es semiurbana, por lo que entre la suciedad intrínseca a un asfalto de este tipo, más el poco uso que se le da durante el año, las conclusiones son siempre difíciles de extraer.
En ambas sesiones hubo sol, que se preveía para todo el fin de semana, aunque el viento también estuvo presente. Con 20 grados ambientales, era Kimi Räikkönen y su Alfa Romeo quienes abrían la actividad en pista. Sin embargo, era Valtteri Bottas quien marcaba un primer tiempo competitivo con los neumáticos medios –compuesto C3- con un tiempo de 1’24’’679 que se mantendría media sesión como el mejor de todos. Los Mercedes habían optado inicialmente por el medio, mientas que Ferrari y Red Bull tomaban contacto con la pista con el blando –compuesto C4-. Ni siquiera con un neumático mejor pudieron doblegar el tiempo del Mercedes del finlandés, y sólo Hamilton fue capaz de marcar un tiempo cercano con esas gomas: 1’24’’738, a sólo 0’059 segundos del mejor tiempo.
Cierto que Max Verstappen estaba siempre con ellos, apenas a 0’086 segundos, pero el resto estaba a diferencias mayores: los Ferrari estaban séptimo –Leclerc- y noveno –Vettel-, ambos a más de un segundo de diferencia. Eso no era problemático de inicio, claro. Para Hülkenberg sí que había más problemas, con su Renault siendo revisado por sus mecánicos e impidiéndole rodar gran parte de la sesión. No era un buen inicio para quien había sido el mejor de los demás el año pasado.
Con los neumáticos blandos, ambos Mercedes mejoraron un poco más sus registros. Primero Bottas a un 1’23’’866, y enseguida Hamilton rebajando el tiempo a 1’23’’599, que acabaría siendo el mejor de la sesión. En esa segunda mitad de los primeros entrenamientos libres, las distancias se acortaron, hasta el punto de que Vettel estaba segundo a sólo 0’038 segundos, Leclerc a 0’074 en tercer lugar, Verstappen a 0’193 y Bottas a 0’267 segundos. Era un resultado emocionante para comenzar el fin de semana. A partir de ellos, había un escalón notorio, con Kimi Räikkönen en sexto lugar, pero a 1’217 segundos. Era, eso sí, el líder de la zona media, a la espera de que Pierre Gasly colocase su Red Bull en posiciones más delanteras –quedó octavo a 1’333 segundos de Hamilton-, pero ese grupo central era tan o más apretado que el de cabeza, puesto que hasta el decimoquinto lugar –ocupado por Lance Stroll- las diferencias no llegaban al medio segundo, pero en él había diez pilotos.
Una bandera roja a 22 minutos del final interrumpió el trabajo de los equipos, provocada por el debutante Alexander Albon con su Toro Rosso, que impactó con el muro exterior de la curva 2, perdiendo todo el alerón delantero de su monoplaza, pero volviendo por sus propios medios a los boxes. También Bottas tuvo un susto en la curva 15, la penúltima, al tocar la hierba, pero sin más problemas que recuperar el sosiego tras pasar cerca del muro. Con eso, la primera sesión estaba liquidada, sin poder saber todavía dónde estaba cada cual, pero con las expectativas por todo lo alto.
La segunda sesión, con más viento y 22 grados en el ambiente, rebajó todas esas expectativas e introdujo un sinfín de interrogantes en cuanto al rendimiento. Porque Mercedes fue notablemente más rápido a una vuelta, y más rápido en ritmo de carrera, de modo que todas las dudas que se habían generado alrededor del equipo alemán se trasladaban a sus rivales. En simulacro de clasificación, Lewis Hamilton marcó un 1’22’’600 superando así el 1’22’’648 de su compañero de equipo. El siguiente era Max Verstappen a 8 décimas exactas, si bien su simulacro de clasificación no fue especialmente bueno. Tras él, Gasly estaba a 0’842 segundos, Vettel a 0’873 y Räikkönen a 0’972 segundos. ¿Estaba el Alfa Romeo al nivel de Ferrari o Red Bull? Leclerc estaba noveno a 1’154 segundos. Las cifras no cuadraban.
Tampoco en ritmo de carrera, donde Mercedes era muy superior con el neumático blando, con Hamilton por delante de Bottas alrededor de 3 décimas de media. Vettel, por ejemplo, se quedaba a un promedio de 7 décimas del ritmo del mejor Mercedes. Las tan comentadas 4 décimas a favor de Ferrari parecían haberse volatilizado. La situación cambiaba ligeramente con el neumático medio, Vettel sí estaba con los Mercedes, con Bottas como el más rápido, pero con el alemán de Ferrari a una décima, con Hamilton a su zaga. Charles Leclerc no era un elemento evaluable, porque dio pocas vueltas con el blando, y luego pasó de manera sorprendente al duro, algo que sólo otros 5 pilotos probaron, y únicamente con Hülkenberg por delante suyo. El monegasco, además, realizó un trompo en los compases finales de la sesión. Los Red Bull, con una secuencia más típica de blando-medio, eran el tercer equipo, pero parecían estar en ninguna parte. Sólo había algo seguro: los Williams eran realmente los más lentos en todos los ámbitos.
Ferrari se quejaba de una puesta a punto mejorable, Red Bull no expresaba problemas importantes y Mercedes sencillamente estaba haciendo lo que suele: preparar el fin de semana con solidez. Albert Park les es una pista favorable, pero el hipotético jarro de agua fría era quizás demasiado severo. Otros sí tuvieron más problemas, como McLaren, que tuvo problemas toda la jornada, que fueron solventando, pero mostraban un ritmo en la línea del año anterior. La sorpresa seguía siendo Kimi Räikkönen, con buenas sensaciones en todas las circunstancias, no como su compañero Antonio Giovinazzi. En general, la sensación de este viernes fue de extrañeza. El juego parecía haber cambiado en sólo dos semanas.
SÁBADO
El sol seguía luciendo en el circuito en la jornada del sábado, en el día en el que el rendimiento de los equipos quedaría al descubierto. Antes, la tercera sesión de entrenamientos libres empezó a aclarar ligeramente la realidad, aunque con resultados muy variopintos. Mercedes y Ferrari se mantuvieron fieles al neumático blando, mientras que Red Bull probaba diversas opciones, todavía buscando datos de carrera en sus monoplazas. En esa tesitura, Lewis Hamilton dominó los tiempos con un registro de 1’22’’292, abriéndose la esperanza con Sebastian Vettel a sólo 0’264 segundos, y habiendo realizado su vuelta bastante antes que Hamilton.
Leclerc estaba tercero, pero a una distancia ya más significativa -0’457 segundos-, y a partir de ahí se abrían las diferencias, con los dos Haas a su zaga, lo que era la primera sorpresa. Obviamente, el séptimo puesto de Valtteri Bottas no respondía a la realidad, y menos a más de un segundo de distancia, o ver a Max Verstappen en novena posición. Tampoco daba mucha credibilidad, por ejemplo, el decimoséptimo lugar de Kimi Räikkönnen. Quizás sólo el primer clasificado y los dos últimos eran bastante reales, con los Williams cerrando la tabla, con Kubica de nuevo en último lugar, con toque incluido a la entrada del pit-lane, lo que dañó su alerón delantero. La clasificación tenía que ordenar el caos de los libres de Australia.
Así que la primera ronda de clasificación fue muy esperada. En ella, los Ferrari optaron por el neumático medio inicialmente, si bien sólo Sebastian Vettel pudo mantener el tiempo logrado con este compuesto, ya que Leclerc acabaría optando por el blando para lograr la tranquilidad de pasar a la siguiente ronda. Y lo hizo con el mejor tiempo, un 1’22’’017 que superaba en sólo 0’026 segundos el tiempo de Lewis Hamilton, que lo había logrado mucho antes. Sin embargo, esa velocidad en supuestas condiciones iguales o muy similares, reabría las especulaciones de una clasificación más apretada.
La sorpresa la dieron los eliminados, especialmente Pierre Gasly, que se veía apeado en decimoséptimo lugar mientras que Verstappen estaba cómodamente en décimo lugar. Era un mal comienzo para el francés. Tampoco pudo alegrarse Carlos Sainz, que cuando venía mejorando en su último intento, se encontró con las banderas amarillas provocadas por Robert Kubica, que había tocado el muro y pinchado el neumático trasero derecho a la salida de la curva 10, o Fittipaldi. Eso destruyó el intento del español, que veía además cómo Lando Norris sí que pasaba el corte en una magnífica octava posición. Por su parte, Kubica, incidente de por medio, se veía sometido a un duro golpe al quedar a 1’7 segundos de su compañero George Russell. Tampoco había motivo de alegría para Lance Stroll en su estreno con Racing Point, cayendo eliminado. Eso sí, el dato era que del décimo al decimoquinto, había una diferencia de sólo 0’109 segundos, lo que da una idea de lo apretado que estuvo el paso a la segunda ronda.
En la segunda sesión no hubo sorpresas de neumáticos, y todos optaron por el blando. En su primer intento, Lewis Hamilton encontró algo de tráfico y cometió un error en la penúltima curva, lo le hizo registrar un tiempo de 1’21’’861, que en realidad no era tan malo. De hecho, Vettel no lo superó, y sólo Charles Leclerc lo mejoró, pero por sólo poco más de una décima. Eso sí era preocupante, y lo fue más cuando Bottas, en una vuelta correcta pero sin demasiada perfección, marcó un espectacular 1’21’’241 para ponerse primero. Sólo Hamilton pudo pulverizar el registro con un más asombroso 1’21’’014, récord del circuito en ese momento, y que Bottas sólo pudo replicar con una mejora que le acercó a 0’179 segundos. El resto estaba a más de medio segundo, empezando por Verstappen. La única esperanza era que Vettel se había salido en la curva 12, a la salida de la rápida chicane de Waite, aunque su tiempo hasta entonces no indicaba que fuera a superar a los Mercedes.
Esta vez los eliminados fueron relativamente menos sorprendentes. Ambos Toro Rosso, con Kvyat en decimoquinto lugar y Alexander Albon en decimotercero, con el Alfa Romeo de Antonio Giovinazzi de por medio. Sin embargo, ver a los dos Renault eliminados no era lo esperado, y desde luego la frustración se veía en los rostros de pilotos y equipos, aunque la lucha interna la ganó de momento Hülkenberg con el undécimo lugar, aunque por sólo 8 milésimas.
Espectacular en su debut Lando Norris, que colocaba el McLaren en noveno lugar cuando nadie podía esperar el paso a la tercera ronda, y era algo que McLaren no lograba en la primera carrera en mucho tiempo. También demostró su oficio Sergio Pérez colocando el Racing Point en el último lugar que daba paso a la definitiva ronda. En ella, ya no habría ningún tipo de careta.
En el primer intento, Lewis Hamilton se quejó de que sus frenos traseros no respondían correctamente, seguramente algo cristalizados. Marcó un 1’21’’055 que le valía para ser segundo, a 0’457 segundos del nuevo récord, el 1’20’’598 de Valtteri Bottas, en una vuelta para enmarcar. Sebastian Vettel estaba tercero, pero a 0’652 segundos, con una vuelta sin errores. La lucha por la pole quedaba reducida, una vez más, a los dos Mercedes.
Así que Lewis Hamilton tenía que hacer algo al respecto. Las últimas cinco pole position en Australia habían sido suyas, así que si lograba superar los problemas de frenos, estaría en liza por lograr el mejor tiempo. Y no sólo lo hizo con una vuelta rapidísima, sino que asestó un duro golpe a todos: su 1’20’’486, nuevo récord de clasificación en Albert Park, dejó a Bottas a 0’112 segundos, que no era mucho, pero el finlandés no podía mejorar su vuelta, lo que dejaba a las claras la precisión que había tenido en su vuelta anterior, y el plus que aporta Lewis en estas circunstancias. Fueron dos buenas vueltas, pero una fue más buena si cabe.
Y es que los demás fueron meros comparsas. Sebastian Vettel mejoraba su primer intento y marcaba un definitivo 1’21’’190 que le confirmaba en la tercera posición de parrilla, pero a 0’704 segundos de Lewis. Duro, pero relativo: el año pasado, la distancia fue similar, y luego tanto en clasificación como en carrera, la temporada fue bastante cerrada. Obviamente, las expectativas eran otras en la Scuderia y en los medios, de ahí que el golpe se viera magnificado en una pista que es tradicionalmente buena para Mercedes. No se puede negar, en todo caso, que la distancia con los Mercedes era muy grande.
En cuarto lugar acabó colocándose ese irreductible holandés que es Max Verstappen, con un tiempo de 1’21’’320 que mejoraba el tiempo de un Charles Leclerc que no mejoró en su segundo intento, reconociendo errores. Quizás la presión le pudo en el momento decisivo al monegasco, que en todo caso había salvado la papeleta. Tras ellos, los Haas se alzaron como el mejor equipo, con Grosjean sexto y Magnussen séptimo, un buen inicio que tendrían que refrendar en carrera. Lando Norris siguió rompiendo las previsiones con su gran octavo lugar, con una vuelta que posiblemente nadie en ese McLaren hubiera podido mejorar, superando a Kimi Räikkönen por sólo 0’010 segundos. El finlandés no encontró la velocidad que se había entrevisto en los libres, pero demostró que el Alfa Romeo puede ser un coche habitual de las posiciones delanteras. Décimo fue Sergio Pérez, lejos de todos.

La parrilla quedaba definitivamente con Lewis Hamilton en la que era la sexta pole consecutiva en Albert Park y 83ª de su carrera deportiva, seguido de Valtteri Bottas, Vettel, Verstappen, Leclerc, Grosjean, Magnussen, Norris, Räikkönen, Pérez, Hülkenberg, Ricciardo, Albon, Giovinazzi, Kvyat, Stroll, Gasly, Sainz, Russell y Kubica.
CARRERA
El Gran Premio 998 de la historia del campeonato del mundo presentaba un día soleado y con menos viento que en los dos días anteriores, lo que completaban unas condiciones idóneas para la carrera. Tan sólo Grosjean, Kvyat, Stroll, Gasly y Russell optaban por comenzar con el neumático medio, mientras Robert Kubica era el único en hacerlo con el duro. Todos los demás lo harían con el blando, y por supuesto, los dos Mercedes que teñían de plata la primera línea. La única amenaza podría ser el Ferrari de Vettel saliendo por la zona limpia, y el siempre sorprendente Verstappen. Sin embargo, al apagarse los semáforos, fue Valtteri Bottas quien, desde la zona sucia, hizo una salida espectacular, ganando el interior de la primera curva ante un Lewis Hamilton que, sin salir en absoluto mal, se vio sorprendido por la aceleración de su compañero. Las cosas se le habían vuelto a complicar al inglés en Australia.
Por detrás, Charles Leclerc realizaba un movimiento clásico en Albert Park: tomar la línea exterior de la primera curva, mientras los demás se preocupaban del interior, para así intentar ganar posiciones. De hecho, en la salida había logrado superar a Verstappen, y Vettel era su próximo objetivo. Lanzado al exterior, se encontró sin embargo con el otro Ferrari ocupando finalmente todo el espacio de la pista, y por poco pudo evitar un contacto que hubiera sido desastroso para los de Maranello. Con la necesidad de frenar, el monegasco se vio de nuevo superado por Verstappen.
Sólo un poco más atrás, Daniel Ricciardo quería iniciar al ataque su Gran Premio de casa. Con una buena salida y con opciones de escalar posiciones, se fue a la hierba por la zona derecha de la recta. Pero ahí había un par de socavones en los que se hallaban algún aspersor y alcantarilla. Su Renault saltó ligeramente y al aterrizar, su alerón delantero de desprendió de cuajo. En el centro de la parrilla, y sin alerón delantero, el australiano se dirigía a la primera curva, con el peligro de generar una colisión múltiple. Aplicó los frenos con toda la fuerza, y ello evitó que tocara a nadie, si bien otros pilotos tuvieron que realizar algunas maniobras evasivas. Con una de ellas, la de Pierre Gasly que tuvo que frenar algo más de la cuenta, Robert Kubica impactó contra la trasera del Red Bull, perdiendo también el alerón delantero. Dos coches tendrían que pasar por boxes de inmediato: el propio Kubica que colocó los neumáticos medios, y Ricciardo los duros, ambos ya con sus coches reparados.
Al paso por meta, Bottas era un líder sólido sobre Hamilton, al que seguía Vettel, y en una fila ordenada, Verstappen, Leclerc, Magnussen, Grosjean, un buen Hülkenberg, Räikkönen, Norris, Albon, Pérez que había perdido varias posiciones, Stroll, Sainz, Kvyat, Giovinazzi, Gasly, Russell, Kubica y Ricciardo. Con una ventaja inicial de 1’2 segundos, Bottas podía empezar a cimentar su carrera, mientras que Hamilton se veía obligado a seguir su estela y pensar en opciones para recuperar lo perdido en la salida. Sin embargo, vuelta a vuelta y de manera progresiva, el Mercedes número 77 fue abriendo una ligera ventaja que evitaba un posible ataque del monoplaza gemelo. El que se iba descolgando era Leclerc, que ya en la vuelta 6 estaba a dos segundos de Vettel. Las cosas se complicaron para el joven piloto de Ferrari en la vuelta 9, cuando al llegar a la primera curva no midió bien la referencia de frenada y se fue largo: con ello caía a 13 segundos de Bottas y la carrera se transformaba en una carrera contra sí mismo.
Peor sería para Carlos Sainz, que luchando en el centro del grupo, sentía cómo su McLaren perdía potencia, una de las frases más escuchadas en el equipo británico en los últimos años. Efectivamente, una bocanada de humo presagiaba un final nada halagüeño, que se confirmó en la penúltima curva. El MGU-H de su motor Renault había fallado, y el español enfiló la calle de boxes, dejando parado el monoplaza en la entrada, pero en zona segura. El primer abandono del año era para McLaren.
La carrera se iba estabilizando. Kimi Räikkönen realizaba con su Alfa Romeo una parada muy temprana en la vuelta 13, colocando los neumáticos medios y cayendo al decimosexto lugar, pero el equipo confiaba en el cuidado de neumáticos típico del finlandés. Eso abrió algunas paradas, como la de Hülkenberg o Pérez en la vuelta siguiente, si bien ambos optaron por los duros. Bottas, mientras tanto, iba encadenando vueltas rápidas y ampliando la ventaja hasta los 3’6 segundos con Hamilton, suficiente para poder reaccionar ante cualquier movimiento del inglés. Vettel, por su parte, estaba a unos 4 segundos del segundo Mercedes. Pero Ferrari quiso intentar algo diferente para poner en apuros a Hamilton, así que en la vuelta 15 ordenó al alemán que parase, colocando los medios y retomando la carrera en sexto lugar con pista libre. Vettel no iba a superar a Hamilton en una vuelta, pero quizás sí mirando en la distancia, y adelantar en Melbourne no es fácil. Así que Mercedes llamó a su campeón en la vuelta 16 y replicó la estrategia de neumáticos, saliendo delante de Vettel.
Bottas podía pensar definitivamente en su carrera, más aún cuando Hamilton tuvo que empezar a preocuparse de Vettel, que se acercaba marcando las vueltas rápidas de la carrera hasta los 1’5 segundos. Valtteri seguía siendo rápido con los blandos, así que su opción seguía siendo el plan inicial, mientras que Hamilton se preguntaba por qué una parada tan temprana. La respuesta era el Ferrari que llenaba sus espejos, pero que desde ese momento ya no iba a ser una amenaza. Pero esta vez, Bottas no quería sorpresas, ni verse con Hamilton cerca al final de la carrera. Sacando el potencial que quedase en sus neumáticos, en las vueltas 20 y 21 marcó los mejores registros, alejando Verstappen a 14’3 segundos, pero sobre todo a Hamilton a casi 33 segundos. La carrera estaba en sus manos. Así que con calma, en la vuelta 23, pasó por los boxes, puso el neumático medio, y volvió en segundo lugar a la espera de que el nuevo líder, Max Verstappen, pasase por boxes, aunque a una distancia prudencial que le permitía cierta calma en caso de alguna incidencia en carrera.
No iba a hacer falta preocuparse demasiado, porque el holandés hizo su parada en la vuelta 25, siempre optando por los medios. En ese momento, Valtteri sólo podía perder una carrera que se había ganado. Pero quería todo, incluida la vuelta rápida, y lucharía por ella. Por detrás, sin opciones, Charles Leclerc paró en la vuelta 29 y optó por colocar los duros. Los datos estaban revelando que el medio no estaba siendo todo lo duradero que era de esperar, con Hamilton advirtiendo la posibilidad de una nueva parada. Así que Ferrari, sin amenazas por detrás, jugó a una opción diferente con la baza del segundo Ferrari. Claro, que para el equipo italiano las preocupaciones eran otras: Verstappen se acercaba amenazante desde la cuarta posición para atacar a Vettel, cuyo ritmo había sido bueno hasta ese momento, siguiendo a los Mercedes, pero de repente se vino abajo. La simulación del viernes con el medio, que le daba una opción frente a Mercedes, se desvaneció. Ahora, un Red Bull con neumáticos diez vueltas más frescos, se le abalanzaba. Y en la vuelta 31, consumó su ataque.
En la recta, Max se mostró y obligó a Sebastian a adoptar una estrategia defensiva. La jugada había surtido efecto, porque a la salida de la curva 1, el Red Bull tenía mejor tracción, velocidad y DRS, así que pese al intento de defensa por el interior del Ferrari en la curva 2, Vettel sólo pudo ver pasar a Verstappen y observar cómo se marchaba sin poder hacer nada por evitarlo. El alemán se preguntaba por qué eran tan lentos, pero nadie sabía la respuesta. Esa misma vuelta, la 31, Ricciardo aparcaba su monoplaza en el box de Renault para poner fin a otro Gran Premio poco feliz en su tierra.
El Red Bull motorizado por Honda era rápido en las manos de Max, y se acercó a Hamilton con premura. Llegar sería una cosa, y pasar otra, pero ahí estaba quien quizás nadie esperaba visto el sábado. Antes de eso, y como en un ‘deja vù’ de 2018, Romain Grosjean se retiraba en la vuelta 32 con la rueda delantera izquierda floja, aunque anunciaba un fallo de suspensión. En realidad, esa misma rueda le había provocado una parada muy lenta en boxes. Valtteri Bottas estaba sólo, con 20 segundos sobre su compañero, a quien Max ya se había acercado a sólo 1’3 segundos. La diferencia oscilaba pero nunca superaba los dos segundos. Max preparaba el ataque para las diez últimas vueltas, pero justo cuando se iniciaba la cuenta atrás, al llegar a la curva 1 frenó un poco más tarde de lo acostumbrado, y ello provocó que se fuera largo por la escapatoria. No demasiado, pero lo justo para que Hamilton tomase aire y se escapase 3 segundos.
Mientras tanto, Leclerc se acerca a un ritmo de entre 6 y 8 décimas más rápido por vuelta a Vettel, absolutamente incapaz de obtener velocidad de su Ferrari. Y en la vuelta 50, el monegasco llegó a la zaga de su compañero. ¿Qué hacer? Ambos podían parar en boxes, ya que la distancia con Magnussen era muy grande. O parar sólo a uno y buscar la vuelta rápida. O dejar que lucharan. La evidencia llegó cuando de repente, Leclerc levantó el pedal y la presión y se alejó de nuevo a los 2 segundos: el orden en Ferrari estaba definido. Max Verstappen no iba a poder con Hamilton, pero en su intento marcaba la vuelta rápida a poco del final. Eso no gustó a Valtteri Bottas, que quería ganar con toda la autoridad posible. En la vuelta 57 marcó un 1’25’’580 que le dio a él y a Mercedes ese punto extra tan valorado ahora por todos los pilotos.
Tras un 2018 doloroso para Valtteri Bottas, cruzar la línea de meta en primer lugar fue una redención con una actuación magnífica durante toda la carrera. Una victoria de autoridad, con veinte segundos de ventaja sobre Hamilton, si bien motivados en gran medida por la parada temprana de su compañero. Pero el finlandés estuvo impecable, sin fallos, y se ganó su cuarta victoria en F1 con mucho trabajo. Para el propio piloto, su mejor actuación. Sencillamente, podía apretar su monoplaza sin límite, confirmando que el W10 es otra vez un muy buen conjunto con el que afrontar 2019.
Segundo llegó Hamilton, no del todo contento como es norma en el ambicioso piloto inglés, pero salvando una situación comprometida con respecto a Verstappen, que llegó a sólo 1’2 segundos. Teniendo en cuenta el conjunto, no es un resultado malo para el actual campeón, con el que se supone que debe ser su mayor rival en cuarto lugar, y con un coche que ahora le da mucha más confianza que en pretemporada, aunque manifiesta la necesidad de trabajar en el W10. Y puede que no le falte razón, al ser Albert Park un circuito que siempre les ha ido bien, aunque no siempre hayan ganado.
Max Verstappen llegó en tercer lugar, con un resultado soberbio viendo la desventaja con la que contaban en clasificación, y con un ritmo de carrera que parecía no darle opción alguna. Sin embargo, el inagotable talento del holandés surgió en carrera, y aprovechó cada oportunidad que se le presentó en carrera. Entrega así el primer podio a Honda desde su vuelta a la F1 en 2015, y el primero desde el año 2008, lo que es un bálsamo enorme para el motorista japonés. Con un trabajo de años, y unidos al fin a un chasis que es de los mejores –si no el mejor- de la categoría, el resultado ha llegado. Habrá que estar atento a la evolución del monoplaza austríaco y a su conjunción con Honda, porque quizás la victoria en un Gran Premio dado no sea tan improbable.
En cuarto y quinto lugar llegaron Vettel y Leclerc, juntos en meta, juntos en la decepción de una Scuderia que se anunciaba en algunos medios como el mejor coche. La pretemporada es eso, entrenamientos sin luces y taquígrafos, que es lo que dan los Grandes Premios. Hay luz para la esperanza, porque durante media carrera el ritmo de Vettel fue competitivo, acechando incluso a Hamilton, pero finalmente los neumáticos medios no funcionaron. El año pasado vencieron aquí, pero la distancia en clasificación fue igual de amplia. Luego, la temporada fue mucho más cerrada. Habrá que ver el trabajo de desarrollo de los italianos, que ya han protegido a su líder en la clasificación, parando a Leclerc para no poner en riesgo unos puntos que pueden ser valiosos. Opción que puede discutirse, pero el año pasado la falta de una disciplina interna más definida también coadyuvó a la pérdida de unos puntos importantes que podrían haber cambiado la situación. El monegasco dejó más dudas que certezas, con una clasificación y una carrera opaca y con errores, pero es pronto para poner presiones innecesarias en un talento demostrado como él. Eso sí, los 57 segundos respecto a Bottas duelen en lo más profundo del orgullo de Ferrari, y eso es un arma peligrosa en el seno del equipo.
Kevin Magnussen acabó en un gran sexto lugar, confirmándose de nuevo –como el año pasado- como el piloto que lleva los puntos a Haas, que al menos esta vez tuvo un inicio más positivo, mostrándose como el cuarto equipo en estos momentos. Esa inercia deben aprovecharla ahora, no como hicieron en 2018. El coche funciona, aunque la brecha con los de delante es enorme: 1 minuto y 27 segundos con Bottas, y el último de los pilotos no doblados. Porque Hülkenberg, séptimo, ya fue doblado. El alemán hizo una carrera muy inteligente, ascendiendo desde el undécimo lugar en parrilla a este séptimo, forjado con una buena salida que ya le veía octavo. El alemán empieza el año doblegando en todos los ámbitos a Ricciardo, en lo que será una lucha intensa y una gran vara de medir para el alemán si consigue vencer al talentoso australiano.
Alfa Romeo Racing celebró su vuelta a los circuitos con puntos, gracias al octavo lugar de Kimi Räikkönen, que completó un fin de semana sólido en clasificación y carrera. Peor fue con el otro monoplaza, un Antonio Giovinazzi que no extrajo todo lo que el Alfa Romeo puede entregar, pese a que su defensa con Lando Norris a mitad de carrera fue de lo más bonito de toda la carrera. Su decimoquinto lugar fue el lado amargo para el equipo. Feliz, sin duda, estaba Lance Stroll con su noveno lugar, dando los primeros puntos de su historia al equipo Racing Point, propiedad de su padre. Casi un cuento de hadas. El canadiense hace lo que se espera de él con mejor material, pero en clasificación fue superado por Pérez, lo que no le dejó en buen lugar. Luego, el mexicano tuvo una carrera irregular y acabó en decimotercer lugar, pero es el valor seguro del equipo.
Daniil Kvyat tuvo un buen regreso a la categoría, y le dio a Toro Rosso el último punto en liza, pese a una salida de pista en la curva 3 mientras probaba un adelantamiento. Por lo demás, el ruso estuvo en un estado de forma estupendo, como si nunca se hubiera ido de la categoría. Su forma de recuperar la posición con Pierre Gasly fue toda una declaración de intenciones, y su posterior defensa le permitió firmar una buena actuación. Pierre Gasly, por el contrario, tuvo un mal debut con Red Bull. Su eliminación en la primera ronda de la clasificación no fue una buena noticia, cuando su compañero se clasificó cuarto, y tampoco lo fue que el otro Red Bull estuviese en el podio y él acabase undécimo, y lo peor, superado por Daniil Kvyat. Sigue teniendo crédito –y talento- pero en el equipo austríaco no son especialmente pacientes, por lo que debe enderezar sus actuaciones de inmediato en el próximo Gran Premio, o la presión se hará intensa.
El debut de Lando Norris fue casi inmejorable –sólo puntuar lo hubiera mejorado-. Brillante en clasificación y sólido en carrera, sólo empañado por quedar retenido muchas vueltas tras un correoso Antonio Giovinazzi. El McLaren ha mejorado, aunque sigue en posiciones bajas del grupo medio, y con la sombra de la fiabilidad por el fallo de motor de Carlos Sainz. El madrileño tuvo un debut complicado con los de Woking, pero no siempre serán así. Esta puede ser una lucha interna muy interesante durante el campeonato. Alexander Albon tampoco tuvo un debut en F1 fácil. Cierto que el Toro Rosso no es quizás el mejor coche con el que hacerlo, pero como en el caso de Gasly, la comparación con su compañero le hace quebrar. Su decimocuarto puesto le permitió al menos superar a Giovinazzi, que tuvo un problema en los boxes con la rueda delantera izquierda. Los últimos, los Williams, con George Russell infligiendo un severo castigo a Robert Kubica, que acabó último y doblado por su propio compañero. Russell hizo todo bien, y fue precisamente el polaco el que incurrió en errores, con un retorno a la categoría muy complicado. Los Williams difícilmente remontarán durante el año.
Nadie contaba con Valtteri Bottas, que ha pasado un invierno relajado, con viajes y preparación. Nadie esperaba su salida, ni su ritmo, ni su hambre por machacar. Nadie contaba, en definitiva, con su espíritu combativo contra un 2018 que fue doloroso en lo deportivo, con su asunción tácita de segundo piloto. Pero el finlandés sacó todo su potencial, y recordó al mundo que hay un piloto que lleva otro Mercedes y que puede ser casi tan rápido como Hamilton. Pronto para hablar de nada más que no sea una carrera rotunda por su parte. Pero quizás esto debería recordarnos que no hay pilotos malos en F1, que todos en un día dado pueden ser de esa clase que nos abstrae los sentidos por su velocidad y perfección. Ese fue Bottas ayer. El resto tiene que lamer sus heridas, unos más que otros, y prepararse para la siguiente cita en Baréin. Y sí, Albert Park no es un circuito para tomar referencias. Pero es una carrera como las otras. Sólo quedan 20, y Mercedes ya ha golpeado en una.

(Publicado el 18-3-2019 en: https://soymotor.com/articulos/gp-de-australia-f1-2019-bottas-se-reivindica-lo-grande-961713)

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2 pensamientos en “GRAN PREMIO DE AUSTRALIA 2019: BOTTAS SE REIVINDICA A LO GRANDE

  1. Buen resumen.
    Se te ha colado 2 veces el texto, y cuando acaba la carrera vuelve a empezar por el viernes.
    Saludos

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